•Pidan ver las instalaciones.
•Averigüen cuántos niños hay en cada salón.
•Pidan autorización para observar a los niños que asisten a este colegio, tanto a la hora del recreo como a la hora de clase .
•Intenten “ponerse en los zapatos del niño” y piensen si así es como quisieran verlo durante muchas horas de los próximos años de su vida.
|